Declaración de la conferencia internacional "Decrecimiento para la Sostenibilidad Ecológica y la Equidad Social"

 

En abril de 2008, se organizó en París la conferencia internacional “Decrecimiento Económico para la Sostenibilidad Ecológica y la Equidad Social” que reunió a 140 investigadores procedentes de 30 países. La declaración final que se reproduce a continuación intenta reflejar y articular una visión compartida acerca del movimiento del Decrecimiento.
(Más información: http://events.it-sudparis.eu/degrowthconference/)

DECLARACIÓN

Nosotros, participantes en la Conferencia sobre Decrecimiento Económico para la Sostenibilidad Ecológica y la Equidad Social, organizada en París los días 18-19 de abril de 2008, hacemos la siguiente declaración:

  • El crecimiento económico (reflejado por el incremento del PIB o PNB reales) representa un incremento en la producción, consumo e inversión en la búsqueda de excedente económico, llevando inevitablemente a un uso creciente de materia, energía y tierra.

  • A pesar de las mejoras en la eficiencia ecológica de la producción y consumo de bienes y servicios, el crecimiento económico global ha tenido como resultado un aumento en la extracción de recursos naturales así como un incremento de los residuos y emisiones.

  • El crecimiento económico global no ha tenido éxito en reducir sustancialmente la pobreza, debido al intercambio desigual en los mercados comerciales y financieros, que ha incrementado la desigualdad entre países.

  • Tal y como demuestran los principios establecidos de la física y la ecología, hay un límite a la producción y consumo globales, así como a la escala que pueden alcanzar las economías nacionales sin imponer costes medioambientales y sociales a otros en otra parte o a generaciones futuras.

  • Los datos científicos disponibles indican que la economía global ha crecido más allá de los límites ecológicamente sostenibles, como es el caso de muchas economías nacionales, especialmente aquellas de los países más ricos (países más industrializados del Norte global).

  • También existe un convencimiento progresivo de que el crecimiento global de la producción y del consumo es socialmente insostenible y poco rentable (en el sentido de que sus costes superan sus beneficios).

  • Utilizando una parte de los recursos ambientales globales mayor de la que les corresponde legítimamente, las naciones más ricas están reduciendo el espacio ambiental disponible para las naciones más pobres, e imponiéndoles impactos ambientales adversos.

  • Si no respondemos a esta situación ajustando la actividad económica global a las capacidades de nuestros ecosistemas, y redistribuyendo la riqueza e ingresos globalmente para que respondan a nuestras necesidades sociales, el resultado será un proceso de decadencia o colapso económico involuntario e incontrolado, con impactos sociales potencialmente muy serios, sobre todo para los más desfavorecidos.

Llamamos por tanto a un cambio de paradigma desde la búsqueda ilimitada del crecimiento económico hacia un concepto de “justa medida” de las economías globales y nacionales.

  • A nivel global, “justa medida” significa reducir la huella ecológica global (incluida la huella del carbono) hasta un nivel sostenible.

  • En los países dónde la huella ecológica per cápita es mayor que el nivel de sostenibilidad global, volver a una “justa medida” implica una reducción hasta un nivel sostenible en un plazo razonable.

  • En países donde la pobreza extrema persiste, “justa medida” implica incrementar el consumo de las poblaciones pobres cuanto antes, de manera sostenible, hacia un nivel adecuado a una vida digna, siguiendo caminos endógenos de reducción de la pobreza más que políticas de desarrollo impuestas desde el exterior.

  • Esto implicará un incremento de la actividad económica en algunos casos; pero la redistribución de los ingresos y de la riqueza, entre países y en el seno de los mismos, es la parte más sustancial de este proceso.

El cambio de paradigma implica decrecimiento en las partes ricas del mundo.

  • El proceso a través del cual la “justa medida” debería ser alcanzada en los países más ricos, y en la economía global como un todo, es el “decrecimiento”.

  • Definimos el decrecimiento como una transición voluntaria hacia una sociedad justa, participativa y sostenible ecológicamente.

  • Los objetivos del decrecimiento son responder a las necesidades humanas básicas y asegurar una calidad de vida alta, a la vez que se reduce el impacto ecológico de la economía global hasta niveles sostenibles y se garantiza que la sostenibilidad esté fundamentada en la distribución equitativa entre las naciones. Estos objetivos no se alcanzarán mediante una contracción económica involuntaria.

  • El decrecimiento requiere una transformación del sistema económico global y de las políticas promovidas y estimuladas a nivel nacional, para permitir la reducción y erradicación de la pobreza absoluta a la vez que la economía global y las economías nacionales insostenibles decrecen.

  • Una vez que la “justa medida” haya sido alcanzada mediante el proceso de decrecimiento, la meta tendría que ser el mantenimiento de un “estado económico estacionario” con niveles de consumo relativamente estables y poco fluctuantes.

  • En general, el proceso de decrecimiento se caracteriza por:

    • Énfasis en la calidad de la vida más que en la cantidad del consumo;

    • La satisfacción de las necesidades humanas básicas para todo el mundo;

    • Un cambio social basado en una gama amplia de acciones y políticas individuales y colectivas;

    • Una reducción sustancial de la dependencia de actividades económicas, y un incremento del tiempo libre, de las actividades no remuneradas, de la convivencialidad, del sentido comunitario, y de la salud individual y colectiva;

    • El estímulo de la auto-reflexión, del equilibrio, de la creatividad, de la flexibilidad, de la diversidad, de la responsabilidad ciudadana, de la generosidad, del no-materialismo;

    • Respeto de los principios de equidad, de democracia participativa, de los derechos humanos, y de las diferencias culturales.

  • El progreso hacia el decrecimiento requiere esfuerzos inmediatos para que el concepto de decrecimiento se convierta en una corriente primordial en los debates parlamentarios y públicos y en el seno de las instituciones económicas; el desarrollo de políticas e instrumentos para la implementación práctica del decrecimiento; así como el desarrollo de nuevos indicadores no monetarios (incluyendo indicadores subjetivos) para identificar, medir y comparar los beneficios y costes de la actividad económica, con el fin de determinar si los cambios en la actividad económica contribuyen u obstaculizan el logro de los objetivos sociales y medioambientales.

 

Traducido del inglés por Giorgio Mosangini (Col·lectiu d'Estudis sobre Cooperació i Desenvolupament – www.portal-dbts.org

 

Diciembre de 2008

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